No es de extrañar que el legado de André esté indudablemente ligado a artistas de su ciudad como Ludacris, Young Thug y Gunna, quienes combinaron una estética visual camp sin dejar de conectar con el barrio. Y un artista como Big Boi —de lenguaje suave, ingenioso, con un toque de cabeza hueca reformada— se puede ver en los atlantenses que vinieron después, como TI, Young Dro y Pastor Troy. ATLiens ofreció una plataforma de lanzamiento para que todas estas ideas de la cultura negra sureña pudieran colisionar y seguir vigentes, y la valentía que André y Big Boi tuvieron para crearlo ha dado sus frutos multiplicados por diez.